Láminas para muebles en lugar de una cocina nueva: ¡vamos a probarlo!
Hemos revestido toda nuestra cocina con nuestras láminas autoadhesivas de Ritrama, también conocidas como láminas para muebles.
La cocina de nuestra empresa necesitaba urgentemente una reforma completa. El ambiente que se respiraba allí distaba mucho de ser acogedor. Queríamos cambiar eso… ¡y lo hemos conseguido! Por eso no queremos privaros de nuestro gran proyecto de las últimas semanas, ya que, como es lógico, una cocina nueva siempre supone un gasto. Sin embargo, hemos encontrado una buena alternativa económica. Hemos revestido toda nuestra cocina con nuestras láminas autoadhesivas de Ritrama, también conocidas como láminas para muebles. Por fin da gusto entrar en la cocina y poder disfrutar allí del café al máximo.
Antes:


Hemos utilizado las siguientes diapositivas:
- Ritrama M300 estándar mate, color rojo vino
- Lámina para pizarra Ritrama
- Ritrama M300 estándar mate gris
- Ritrama M300 estándar mate antracita
Lo primero que hay que mencionar es que cualquiera puede colocar láminas autoadhesivas en los muebles. Se trata más bien de tener paciencia y destreza. Pero con nuestros consejos adecuados, os convertiréis en auténticos profesionales. Y no lo olvidéis: ¡la práctica hace al maestro! Nosotros hemos empezado por los cajones y los armarios. Haced que la colocación sea lo más sencilla posible, por ejemplo, desatornillando los tiradores o cubriendo directamente toda la superficie.

- Colocad la superficie que queréis cubrir sobre una mesa, recortad la lámina autoadhesiva a la medida, pero dejad el papel pegado a la lámina.
- Ahora colocad la lámina autoadhesiva recortada sobre la superficie y fijadla por los bordes con cinta de crepé. Dejad libres las esquinas y un lado. Por supuesto, el lado de color debe quedar hacia fuera.
- Ahora empieza a retirar el papel por la parte trasera, por el lado libre de la lámina. Al hacerlo, dobla la lámina autoadhesiva por ese lado, de modo que la capa adhesiva quede hacia arriba.
- Doblad el papel retirado hacia dentro, de modo que la lámina tenga espacio para pegarse.
- A continuación, podéis pegar la lámina autoadhesiva doblada sobre la superficie. Lo mejor es que quede sin arrugas y recta. Si no lo conseguís a la primera: simplemente tirad de ella ligeramente hacia atrás y volved a intentarlo.
- Alisa bien todo con una espátula. Siempre de dentro hacia fuera. Así se reducen las burbujas.
- Ahora viene el paso decisivo. Tenéis que retirar un poco más el papel que queda oculto en la superficie, debajo de la lámina autoadhesiva. Retirad el papel por el lado al que os resulte más fácil acceder.
- Alisa de nuevo con la espátula la parte que acabas de retirar.
- A continuación, hay que retirar el papel un poco más y volver a alisar con la espátula.
- Con el tiempo, podréis ir retirando cada vez más tiras de la cinta de crepé.
- Hacedlo hasta que lo hayáis retirado por completo. Por seguridad, alisadlo de nuevo con la espátula y tened a mano un cúter.
- Cortad con cuidado las esquinas con el cúter en un ángulo de 45° y doblad primero un lado sobre los bordes.
- A continuación, podéis doblar el otro lado de la esquina cortada de la lámina autoadhesiva. Si es necesario, recortad un poco más las esquinas.
- Vuelve a pasar la espátula con firmeza y haz lo mismo con las demás esquinas.
- Por último, podéis volver a atornillar el armario o el cajón.
Por cierto, el mismo procedimiento se aplica también a las paredes.
¿Conocéis ya el artículo sobre cómo rotular una furgoneta Sprinter? Echad un vistazo aquí.
Pasemos ahora a los rotulados con láminas autoadhesivas.
Donde antes había un letrero aburrido, impreso y plastificado, ahora hay un elemento llamativo, moderno y lleno de color. Lo mejor de todo es que resulta muy económico y, sin embargo, queda diez veces mejor. Mucha gente piensa que esto conlleva un enorme esfuerzo y mucho tiempo, pero podemos convenceros sin duda alguna de lo contrario. Probadlo y no dudéis en dejar un comentario con vuestras experiencias.
¿Cómo consigo un rotulado perfecto con láminas autoadhesivas o láminas para muebles?
- Aseguraos siempre de que la superficie esté limpia. Es decir, limpiad la superficie con un limpiacristales o un producto similar
- Dibujad vuestras letras en DrawCut con una plotter de corte sobre una lámina autoadhesiva (os recomendamos la plotter de corte Secabo T120 II, con la que trabajamos muy a gusto y sin complicaciones)
- ¿No sabes qué plotter de corte es el adecuado para ti? Entonces lee este artículo.
- Ahora viene el desbarbado. Para que te resulte más fácil, puedes utilizar unas pinzas de desbarbado
- Importante: para no complicar innecesariamente la transferencia y tener que pegar cada letra por separado, existe esta fantástica lámina: ¡una lámina de transferencia!
- Pega la lámina de transferencia —con la capa adhesiva hacia abajo— sobre el trazado despegado
- Coged una espátula y pasadla de dentro hacia fuera para fijar la lámina de transferencia
- ¿Podéis retirar la lámina de transferencia y la inscripción se va con ella? Entonces lo habéis hecho todo bien. Si no es así: simplemente pasad la espátula con más fuerza
- Retira la lámina de transferencia y pégala sobre la superficie que quieras rotular
- Pasa la espátula de nuevo
- Retirala lámina de transferencia de la lámina autoadhesiva y ¡ya está!


El último paso: elegid unas plantillas chulas para la lámina de pizarra y, a continuación, recortadlas en láminas autoadhesivas. Pegad las láminas autoadhesivas sobre la lámina de pizarra, rellenadlo todo con tiza y ya solo queda despegarlas.



Ahora que ya sabéis lo sencillo y fácil que es todo el proceso, podéis, sobre todo en estos tiempos de pandemia, en los que a veces uno se siente un poco agobiado, rotular y forrar con láminas todo lo que queráis. ¡Tenemos la selección adecuada de láminas autoadhesivas!
¿Ya conocéis nuestro vídeo sobre cómo aplicar láminas de efecto cristal esmerilado? No os lo perdáis aquí.
Nuestra conclusión sobre las láminas autoadhesivas y las láminas para muebles:
La mayor ventaja de las láminas autoadhesivas es que son increíblemente económicas y fáciles de aplicar. La imaginación no tiene límites.
Revestir una cocina con láminas autoadhesivas es mucho más barato que comprar una cocina completamente nueva. Podéis decidir vosotros mismos qué colores, qué tamaño, qué longitud, etc. Es vuestro propio diseño, según vuestras ideas personales.
Así que: no siempre hace falta comprar algo nuevo; ¡con nuestras láminas autoadhesivas podéis darle un nuevo aire a vuestras cosas viejas! ¡Queda genial y no cuesta nada!
