¡Bienvenidos a la época previa a la Navidad!
Os anunciamos la llegada del querido Adviento; mirad cómo arde la primera vela…
Ha llegado de nuevo esa época tan especial, han comenzado los primeros preparativos navideños y la ilusión por la Navidad va en aumento. Queremos retomar nuestro blog del calendario de Adviento del año pasado y estamos deseando poder ofreceros, en las próximas semanas, algunas ideas creativas y sugerencias en torno a la Navidad.
Sigue estando de moda regalar cosas hechas a mano en Navidad. Son regalos muy personales que, a menudo, no resultan demasiado caros de elaborar y, por eso, son ideales como pequeños detalles o como muestra de agradecimiento para compañeros de trabajo, profesores de los niños o el simpático vecino de al lado. Sin embargo, como a algunos les puede parecer extraño regalarle al cartero o a la profesora de infantil unos calcetines tejidos a mano, en estos casos se suele recurrir más bien a regalos elaborados en casa. Estos regalos también son muy apreciados por quienes los reciben y se convierten rápidamente en una costumbre, como yo misma he podido comprobar…
Lo más importante con estos «pequeños» regalos de la propia cocina es que se puedan preparar fácilmente en grandes cantidades y luego empaquetarlos en pequeñas porciones —en bolsitas y tarros pequeños; las cantidades mayores, en bolsas, latas, frascos y botellas—. Para que el destinatario sepa de qué se trata, es recomendable etiquetar los regalos: queda más bonito que un simple lazo y evita sorpresas desagradables, sobre todo en el caso de los alimentos con una vida útil limitada.
Para etiquetarlos, lo mejor son las etiquetas personalizadas, que se pueden hacer uno mismo sin mucho esfuerzo:
- Crear la etiqueta en un programa de diseño gráfico en el ordenador, imprimirla en una impresora láser a color con marcas de registro y, a continuación, recortar el contorno con un plotter de corte. Para ello, pegar la lámina para láser sobre una base de corte.
- Despegar completamente el exceso de material de la hoja con las etiquetas recortadas.
- Colocar la etiqueta terminada en la botella, y listo.









De esta forma, no solo se pueden etiquetar de forma personalizada botellas de vino caliente casero, sino también quesos en conserva, mermeladas caseras, aceites aromatizados con hierbas, bombones y dulces, sirope de saúco del verano pasado, licores, pan de jengibre, surtidos de galletas de colores, etc.
Otro efecto secundario positivo: si le ha gustado, el destinatario del regalo sabrá incluso más adelante por qué debe dar las gracias… ¡y a quién!