COFFEE TO GO: prácticos tazas térmicas de acero inoxidable con impresión personalizada
Con un estampado personalizado mediante transferencia por sublimación, los tazas térmicas se convierten en un auténtico reclamo y, además, respetan el medio ambiente. Te mostramos cómo hacerlo.
Una bonita idea de regalo o muy útil para uno mismo: tazas térmicas de acero inoxidable personalizables, con las que puedes llevarte cómodamente tu café matutino u otras bebidas calientes de camino, por ejemplo, al trabajo o a la universidad. Con un diseño personalizado mediante transferencia por sublimación, estas tazas térmicas se convierten en un auténtico reclamo y, además, respetan el medio ambiente.
En este artículo del blog queremos mostrarte lo fácil que es personalizar los vasos de acero inoxidable y qué necesitas para ello.
1. Crear y imprimir diseños
En primer lugar, hemos creado el diseño enDrawCut Pro, lo hemos maquetado en formato A3 y lo hemos impreso mediante el Sawgrass Powerdriver en nuestra Sawgrass Virtuoso SG800. La ventaja del Powerdriver es que permite seleccionar el tipo de papel de sublimación y el objeto de transferencia (alfombrilla de ratón, cerámica, rompecabezas, etc.) y que los colores se optimizan en consecuencia. Solo así se consigue una reproducción fiel de los colores en la sublimación de forma fácil y rápida.


2. Recortar los motivos y pegarlos
Los motivos impresos se recortan, a ser posible, en ángulo recto (para conservar un borde de referencia que sirva de orientación) y se pegan en las tazas preparadas concinta adhesiva resistente al calor. Un pequeño consejo: si doblas un borde de cada tira de cinta adhesiva resistente al calor, podrás retirarla de la taza más fácilmente y sin rayarla una vez realizada la transferencia.


3. Prensar tazas térmicas
La taza de acero inoxidable se prensó en unaprensa para tazas Secabo TM1a alta presión durante 120 segundos a 180 °C. Dado que las tazas tienen una capacidad térmica media, es totalmente normal que la temperatura de la prensa baje un poco al principio, en algunos casos por debajo de los 160 °C. De ahí la larga duración de la transferencia: lo decisivo son los últimos 20-30 segundos, en los que la temperatura ha vuelto a alcanzar los 180 °C.


4. Retirar el papel de transferencia
Inmediatamente después de sacar el vaso térmico de la prensa para tazas, hay que despegar el papel de transferencia —a ser posible de una sola vez— para evitar que queden imágenes fantasma en la taza, que aún está a 180 °C. Gracias a la lengüeta colocada previamente, la lámina de papel y la cinta adhesiva se pueden retirar con gran rapidez.

5. Enfriar el vaso térmico (opcional, aunque muy recomendable si se utiliza la técnica de transferencia sobre taza)
Inmediatamente después de retirar el papel de transferencia, se recomienda enfriar la taza de acero inoxidable en agua caliente. Al enfriarla, la taza se enfría lo suficiente como para que se detenga la sublimación y las partículas de tinta no puedan evaporarse. De este modo, las imágenes se mantienen nítidas y los bordes definidos.
6. Abrillanta la taza y… ¡listo!
Ahora ya podemos limpiar cualquier resto de polvo o pegamento de la cinta térmica y ¡ya tenemos estas fantásticas tazas térmicas!
